domingo, 11 de agosto de 2013

Las ventanas

Las ventanas estaban abiertas
para que entrara el olor de la mañana,
y las puertas sin el cerrojo echado, invitándote a entrar.
Así era mi pueblo
así fue mi ciudad.
¿Donde quedó el ser humano?
¿Donde se esconde su latir, su cercanía?
¿Quien nos separó de nosotros mismos?
¿Quien nos hizo extraños y lejanos?
Cuanto vacío se puede sentir en la calle sin alma,
sin habitantes,
con gentes sin nombre, sin sangre.
Oh luna llena y blanca
tu que eres la misma,
quizás tu me lo puedas explicar.
El porque somos tan lejanos,
el porque se alejan nuestros hijos,
el porque se sienten solos nuestros abuelos.
Alicante




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